Cambio por los años
Tu peso, la forma en que caminas, y la manera con la que
deslizas tus dedos por tu cabello revuelto, son características
innatas que te pertenecen, y las conservas porque viven en ti.
El tratar de cambiarlas no es posible.
Acepta que tu figura es redonda y que comienzan a aparecer
arrugas alrededor de tus ojos, que tu cuello tiene sombras que
van de un lado a otro y que tu pelo necesita color para cubrir
las canas.
Dios te hizo perfecta a Sus ojos, te dio la juventud para que la disfrutaras, aunque tú sabías que un día se esfumaría, como el horizonte que se divisa en el mar.
Asimilar los cambios cuesta y producen un poco de miedo,espe-
cialmente, cuando te miras al espejo y observas las diferencias.
La aceptación de una misma, es estar de acuerdo con quien eres, contenta por las vivencias y las bendiciones que te ha regalado
Dios, durante la travesía inigualable que es tu propia vida.
Por eso, vive feliz y disfruta de tu cosecha de vida a plenitud y
dale gracias a Dios por todo.    
            “...Tú has que en puesto en mi corazón
              más alegría que en quienes tienen trigo
                        y vino en abundancia..."
                                  Salmo 4:8

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